Oposiciones a Policía Nacional 2026: requisitos, pruebas, temario y examen
Guía completa de la oposición a Policía Nacional (Escala Básica): requisitos, las 45 temas del temario, pruebas físicas, examen de conocimientos, psicotécnicos, entrevista y cómo se calcula la nota.
Qué plaza estás preparando exactamente
La oposición a Policía Nacional de la que habla casi todo el mundo es la Escala Básica, la puerta de entrada al Cuerpo. Es una oposición libre, no exige formación policial previa y se convoca cada año con un número alto de plazas. Trabajarás en seguridad ciudadana, investigación, extranjería o intervención, según el destino, y dependes del Ministerio del Interior, no de tu ayuntamiento ni de tu comunidad.
Conviene separarla de otras dos cosas con las que a veces se confunde. No es la Guardia Civil, que tiene naturaleza militar, otro temario y otro proceso. Y no es la policía local, que depende de cada ayuntamiento. Si dudas entre Policía Nacional y Guardia Civil, más abajo hay una comparación rápida, y tienes guías propias de cada una para verlas en detalle.
Requisitos para presentarte en 2026
Estos son los requisitos que pide la convocatoria en el momento de presentar la solicitud. Revísalos con calma, porque algunos eliminan antes incluso de estudiar.
- Tener la nacionalidad española.
- Tener cumplidos los 18 años y no haber alcanzado la edad de jubilación.
- Estar en posesión del título de Bachiller o equivalente. Un técnico de FP de grado medio suele servir como equivalente, pero confirma el detalle en tus bases.
- Estatura mínima de 1,65 metros para hombres y 1,60 para mujeres.
- Permiso de conducir de la clase B.
- No tener antecedentes penales ni estar inhabilitado para el ejercicio de funciones públicas.
- Comprometerte a portar armas y, si hace falta, a llegar a utilizarlas.
- Cumplir el cuadro médico de exclusiones (visión, audición y demás). Sobre los tatuajes hay una regla concreta que conviene mirar aparte, porque no es que estén prohibidos sin más.
Las tres pruebas del proceso
El proceso selectivo se compone de tres pruebas eliminatorias. Que sean eliminatorias significa que suspender una te deja fuera, por muy bien que llevaras las demás. Se celebran normalmente en este orden.
- Primera prueba, aptitud física. Un circuito de agilidad, dominadas en el caso de los hombres y suspensión en barra en el de las mujeres, y una carrera de 1.000 metros. Se puntúa de 0 a 10 por baremo, según tus marcas y con tablas distintas por sexo.
- Segunda prueba, conocimientos y ortografía. Un cuestionario de 100 preguntas tipo test sobre el programa, con penalización por error, más un ejercicio de ortografía. Aquí se juega buena parte de la nota, y aquí es donde entra tu preparación teórica.
- Tercera prueba, reconocimiento médico y entrevista personal. Se comprueba el cuadro de exclusiones médicas y se valora tu adecuación al perfil profesional del Cuerpo.
- Además, el test psicotécnico forma parte del proceso. Mide aptitudes y perfil de personalidad, y aunque no se estudia como el temario, se entrena mucho.
El temario: 45 temas en tres bloques
El programa oficial de la Escala Básica tiene 45 temas repartidos en tres bloques. No todos pesan igual en el examen, y merece la pena saber dónde se concentran las preguntas antes de repartir tu tiempo.
- Ciencias jurídicas (temas 1 a 26). Constitución, derechos fundamentales, Código Penal, la Ley Orgánica 2/1986 de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, procedimiento administrativo, extranjería y Unión Europea. Es el bloque más grande y el que más preguntas concentra.
- Ciencias sociales (temas 27 a 37). Derechos humanos, globalización, inmigración, igualdad (con la Ley Orgánica 3/2007 y la 1/2004) y drogodependencias.
- Materias técnico-científicas (temas 38 a 45). Informática, redes, armas y explosivos, y vehículos.
- La conclusión práctica es sencilla: la Constitución y la Ley Orgánica 2/1986 son innegociables. Si dominas el bloque jurídico, tienes medio examen resuelto.
Cómo se calcula la nota (y por qué importa la penalización)
La prueba de conocimientos se corrige con penalización, es decir, los errores restan. Con 100 preguntas y tres alternativas, la fórmula habitual descuenta parte de un acierto por cada error, y luego el resultado se traslada a una escala de 0 a 10. Esto cambia por completo la estrategia de examen: contestar a lo loco te puede bajar la nota en lugar de subirla.
La regla que siguen los que aprueban es clara. Si dudas entre dos opciones, contesta, porque la probabilidad juega a tu favor. Si dudas entre tres o más, muchas veces sale más a cuenta dejarla en blanco. Para calcular tu nota real con aciertos, errores y preguntas en blanco, usa la calculadora de nota de Policía Nacional, que aplica la fórmula exacta de la convocatoria y te dice cuántas preguntas puedes permitirte fallar.
La prueba de ortografía elimina más de lo que parece
Es una prueba corta, pero cada año deja fuera a cientos de aspirantes que la subestiman. Consiste en detectar palabras mal escritas o completar textos, y se puntúa aparte. La buena noticia es que se prepara con muy poco: diez minutos diarios con listas de palabras que suelen inducir a error bastan para no llevarte un susto. No la dejes para el final, porque es de las cosas que más rentabilidad dan por minuto invertido.
Plazas y calendario de la convocatoria
Las convocatorias de Policía Nacional suelen publicarse entre la primavera y el verano, con las plazas de la Oferta de Empleo Público del año. Las últimas ediciones han rondado las 2.000 a 2.600 plazas para la Escala Básica, lo que la convierte en una de las oposiciones con más plazas del país. La instancia se presenta por vía telemática en la sede electrónica de la Policía Nacional.
Entre la publicación y el primer examen suelen pasar de tres a cinco meses. Es poco tiempo si empiezas de cero, así que el momento de ponerse a estudiar es antes de que salga la convocatoria, no después. Para no perderte la publicación, apóyate en el calendario de convocatorias.
Policía Nacional o Guardia Civil: cuál elegir
Es la duda más frecuente de quien quiere entrar en seguridad. Con empleos equivalentes, las retribuciones son parecidas y el trabajo policial se solapa en muchas funciones. Las diferencias que suelen decidir son otras. La Guardia Civil tiene naturaleza militar y cubre sobre todo el ámbito rural y las carreteras, con destinos que a menudo empiezan lejos de casa. La Policía Nacional se concentra en las ciudades y tiene una estructura civil.
Hay un factor estadístico que mucha gente ignora: la Guardia Civil reserva parte de sus plazas a militares de tropa y marinería, lo que cambia la competencia real según tu perfil. Si quieres los números concretos de sueldo, en la guía de cuánto cobra un Guardia Civil está el desglose, y sirve de referencia para comparar.
Un plan de preparación que funciona
- De 6 a 12 meses antes: primera vuelta completa al temario y base física progresiva. Correr tres días por semana y trabajar la fuerza otros dos es un punto de partida razonable.
- De 3 a 6 meses antes: tests intensivos por temas, simulacros de 100 preguntas cronometrados y marcas físicas al 80 por ciento del baremo.
- Último mes: simulacros completos, repaso solo de tus falladas, ortografía diaria y psicotécnicos en serie.
- Regla de oro: mide siempre tu nota con penalización, no el porcentaje bruto de aciertos. Son cosas distintas y solo una cuenta el día del examen.
Empieza gratis por el bloque jurídico
El bloque que más pesa es el que ya puedes practicar sin pagar nada. En TestMiOpo tienes test gratis de Constitución, de la Ley Orgánica 2/1986 de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, de Unión Europea, de igualdad y de protección de datos, todos con corrección al momento y explicación en cada pregunta. Haz un test de diagnóstico de cada uno, localiza tus lagunas y empieza por ahí.
Cuando tengas la teoría rodada, pasa a los simulacros con formato oficial y calcula tu nota con la herramienta. Y si aún estás decidiendo, la guía de requisitos de Guardia Civil te ayuda a comparar las dos grandes opciones de seguridad antes de comprometerte con una.
Las pruebas físicas: cómo entrenarlas de verdad
La primera prueba es física y elimina a mucha gente que llega con la teoría bien y las piernas mal. No se improvisa en un mes. El circuito de agilidad premia la coordinación y los cambios de ritmo, las dominadas o la suspensión en barra piden fuerza específica de tren superior, y la carrera de 1.000 metros es un fondo medio que hay que rodar con antelación.
El error clásico es entrenar solo la prueba que mejor se te da. El baremo suma las tres, así que la estrategia inteligente es reforzar tu punto débil, no lucir el fuerte. Trabaja con las tablas de puntuación de tu convocatoria delante y apunta a superar con holgura el mínimo, no a rozarlo, porque el día del examen los nervios y el cansancio restan.
El test psicotécnico y la entrevista
El psicotécnico mide aptitudes como el razonamiento verbal, numérico y espacial, además de un cuestionario de personalidad. La parte de aptitudes se entrena: cuantos más test hagas, más rápido reconoces los formatos y mejor gestionas el tiempo. La parte de personalidad no se estudia, pero conviene responderla con coherencia y sin intentar dar la imagen que crees que buscan, porque las incoherencias se detectan.
La entrevista personal valora tu adecuación al perfil del Cuerpo. No hay respuestas mágicas, pero sí conviene conocer bien por qué quieres ser policía, tener claras las funciones del Cuerpo y mostrarte natural. Es la fase final, y llegar hasta ella ya significa que has superado lo más duro. En la guía de psicotécnicos tienes el plan de entrenamiento por tipos de prueba.
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Las preguntas son de práctica y orientación. No garantizamos que aparezcan en el examen oficial.