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Método de estudio

Exámenes oficiales de oposiciones: dónde encontrarlos y cómo usarlos para aprobar

Dónde descargar los exámenes oficiales de convocatorias pasadas (AGE, Policía Nacional, Guardia Civil, Justicia, SAS) y el método para exprimirlos: análisis de patrones, simulacros cronometrados y repaso de errores.

Actualizado el 14/7/2026 11 min de lectura

Por qué los exámenes oficiales valen oro

Ninguna fuente predice mejor tu examen que los exámenes anteriores del mismo tribunal. Repiten la estructura, los pesos por bloque, el estilo de redacción de los distractores e incluso los temas favoritos. Estudiar sin analizarlos es opositar a ciegas, confiando en que lo que estudias coincida con lo que caerá.

La regla que siguen los opositores con experiencia es clara. Antes de abrir el temario, imprime los tres a cinco últimos exámenes oficiales de tu oposición y clasifícalos pregunta a pregunta por tema. Esa tabla de frecuencias es tu mapa de estudio: te dice qué temas concentran las preguntas y cuáles apenas aportan una o dos. Con ese mapa, repartes tu tiempo según lo que de verdad cae.

Dónde encontrar los exámenes oficiales

Son fuentes públicas y gratuitas. Cada organismo publica sus cuestionarios y plantillas correctoras, aunque no siempre en un sitio evidente.

  • Auxiliar y Administrativo del Estado: el INAP publica los cuestionarios y las plantillas de convocatorias pasadas en inap.es.
  • Policía Nacional: la División de Formación publica exámenes y plantillas de la Escala Básica en policia.es.
  • Guardia Civil: los cuestionarios de convocatorias recientes circulan en la web de ingreso, junto a las plantillas.
  • Justicia: el Ministerio publica los cuestionarios y las plantillas de Auxilio, Tramitación y Gestión.
  • SAS y servicios de salud: cada servicio publica los cuadernillos de sus ofertas de empleo en la sección de cada categoría.
  • Educación y comunidades autónomas: en el portal de cada consejería o de función pública.

El método de los tres pasos con cada examen

Tener el examen no basta. Lo que da resultado es trabajarlo con método, no leerlo por encima.

  • Paso 1, análisis en frío: clasifica cada pregunta por tema y anota la frecuencia. Descubrirás que una parte pequeña de los temas concentra la mayoría de las preguntas.
  • Paso 2, simulacro real: hazlo cronometrado, con la penalización oficial y sin interrupciones. Apunta tu nota con la fórmula de tu convocatoria, que nuestras calculadoras aplican por ti.
  • Paso 3, autopsia: cada fallo va a tu lista de repaso con el artículo exacto, y cada acierto dudoso también. Repite el examen a los quince días. Deberías subir entre diez y quince puntos.

Cuándo introducir los simulacros en tu plan

No esperes a saberte todo el temario para hacer el primer examen oficial. Introdúcelo cuando lleves el 40 o el 50 por ciento estudiado. La incomodidad inicial es información valiosa: te dice exactamente qué bloques rinden y cuáles no, y te acostumbra al formato desde pronto.

A partir de las ocho semanas anteriores al examen, haz al menos un simulacro completo por semana, y en las dos últimas semanas, dos. Alterna los exámenes oficiales con simulacros generados del banco de preguntas: los oficiales calibran el formato, y los generados amplían la cobertura de artículos que aún no te han preguntado.

Por qué la nota efectiva es la que cuenta

Un error muy común es medir el progreso por el porcentaje bruto de aciertos. Pero si tu examen penaliza los errores, esa cifra miente. Lo que decide tu plaza es la nota efectiva, que descuenta los fallos según la fórmula de tu convocatoria. Un 80 por ciento de aciertos con muchos errores puede quedarse en una nota efectiva mediocre.

Por eso conviene registrar siempre la nota efectiva en tus simulacros, no el porcentaje de aciertos. La calculadora de nota aplica la fórmula exacta con tus aciertos, errores y preguntas en blanco, y te dice cuántos fallos puedes permitirte para llegar al corte. Entrenar mirando la nota efectiva cambia tu estrategia de blancos y sube tu resultado real.

Practica el formato oficial en TestMiOpo

En la sección de simulacros tienes ejercicios con el formato de las convocatorias reales de Auxiliar Administrativo, con el número de preguntas, el tiempo y la penalización oficiales de cada oferta de empleo. Las calculadoras de nota aplican la fórmula exacta de Policía Nacional, de tropa y marinería o del examen genérico de cuatro opciones.

Combina esos simulacros con los exámenes oficiales publicados por el INAP, la Policía y Justicia, siguiendo el método de tres pasos. Y si quieres ver un examen concreto analizado, el análisis del último examen de Policía Nacional te muestra cómo se hace la autopsia pregunta a pregunta.

Errores al usar los exámenes oficiales

  • Leerlos como quien lee apuntes, sin cronómetro ni penalización. Así no entrenas las condiciones reales.
  • Hacer el examen una vez y no repetirlo. El valor está en volver a él a los quince días y comprobar que has subido.
  • No clasificar las preguntas por tema. Sin la tabla de frecuencias, pierdes la información más útil que da un examen oficial.
  • Usar exámenes muy antiguos sin comprobar si el temario ha cambiado. Verifica que la normativa siga vigente.
  • Medir el porcentaje bruto en vez de la nota efectiva con penalización.

Empieza a entrenar con formato real

El primer paso es sencillo: descarga los últimos exámenes de tu oposición de la web oficial, monta tu tabla de frecuencias y haz el primero cronometrado. A partir de ahí, alterna con los simulacros de TestMiOpo y mide siempre tu nota efectiva con la calculadora.

Ese bucle de examen, autopsia y repaso de falladas es lo que separa a quien aprueba de quien se queda cerca. No requiere estudiar más horas, sino estudiar mirando los datos correctos.

Cómo montar tu tabla de frecuencias

La herramienta más útil que sale de un examen oficial es la tabla de frecuencias, y montarla es sencillo. Coge los tres a cinco últimos exámenes de tu oposición y ve anotando, pregunta a pregunta, a qué tema del programa pertenece cada una. Al terminar, cuenta cuántas preguntas ha tenido cada tema en total.

El resultado casi siempre sorprende: un grupo reducido de temas concentra la mayoría de las preguntas, mientras que otros apenas aportan una o dos. Con esa tabla decides dónde invertir tu tiempo. No tiene sentido dedicar las mismas horas a un tema que cae seis preguntas por examen que a uno que cae media. Los datos mandan sobre la intuición.

Exámenes oficiales frente a simulacros generados

Conviene combinar dos tipos de práctica, porque cada una entrena algo distinto. Los exámenes oficiales reproducen el formato exacto del tribunal: su estilo de redacción, sus temas favoritos y su nivel de dificultad. Son insustituibles para calibrar cómo será tu examen de verdad.

Los simulacros generados a partir de un banco grande de preguntas, como los de TestMiOpo, cubren más artículos y más variantes de los que caben en un examen concreto. Te obligan a dominar zonas del temario que quizá no han caído en los últimos años pero que pueden caer en el tuyo. Usa los oficiales para calibrar el formato y los generados para ampliar la cobertura.

Qué hacer con las preguntas que fallas

El valor de un simulacro no está en la nota que sacas, sino en lo que haces con los fallos. Cada pregunta fallada es una laguna concreta que ahora conoces. La autopsia consiste en clasificar por qué fallaste: no lo sabía, lo sabía y dudé, o fue un error de lectura del enunciado. Cada tipo tiene un remedio distinto.

Las que no sabías van al repaso del bloque correspondiente. Las que dudaste, a una lista de repaso espaciado para volver a ellas en unos días. Los errores de lectura se corrigen entrenando la calma al leer los enunciados. Con una cuenta gratuita, TestMiOpo te guarda las falladas y te las reprograma, así que no tienes que gestionar tú el calendario.

Preguntas frecuentes sobre los exámenes oficiales

  • Son gratis. Sí, cada organismo publica sus cuestionarios y plantillas de forma pública.
  • Cuántos conviene hacer. Los tres a cinco últimos de tu oposición para la tabla de frecuencias, y luego repetirlos.
  • Cuándo empezar. Con el 40 o 50 por ciento del temario estudiado, no cuando lo sepas todo.
  • Miro el porcentaje de aciertos. Mejor la nota efectiva con penalización, que es la que decide tu plaza.
  • Sirven los muy antiguos. Solo si compruebas que el temario y la normativa no han cambiado desde entonces.

Qué te dice un examen sobre el estilo del tribunal

Más allá de los temas que caen, un examen oficial revela cómo piensa el tribunal, y eso es información pura. Algunos tribunales redactan preguntas directas sobre el artículo; otros construyen enunciados largos con casos prácticos donde hay que aplicar la norma. Unos abusan de las preguntas con dobles negaciones o con la opción todas son correctas; otros prefieren datos concretos como plazos y cifras.

Conocer ese estilo antes del examen te da ventaja, porque llegas sabiendo qué tipo de trampa esperar y cómo leer los enunciados. Es la diferencia entre entrar a ciegas y entrar habiendo entrenado con el mismo formato que te vas a encontrar. Por eso los exámenes de tu tribunal concreto valen más que cualquier simulacro genérico para la recta final.

Convierte el examen en un plan de estudio

El análisis de los exámenes oficiales no es un ejercicio aislado, sino la base de todo tu plan. Con la tabla de frecuencias decides cuánto tiempo dedicar a cada tema. Con las falladas de tus simulacros decides qué repasar. Y con la evolución de tu nota efectiva decides si estás listo o te falta.

Ese bucle de analizar, practicar y ajustar es lo que convierte horas de estudio en nota. Sin él, estudias mucho pero a ciegas; con él, cada sesión va dirigida a lo que de verdad cae y a lo que a ti se te resiste. Empieza hoy descargando los últimos exámenes de tu oposición y montando la tabla.

Redacción TestMiOpo

Revisado por Equipo editorial TestMiOpo.

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Las preguntas son de práctica y orientación. No garantizamos que aparezcan en el examen oficial.